Coloca un tenedor en la cerradura de tus puertas y garantiza la seguridad de tu hogar a toda tu familia

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A nosotros nos encanta aprender trucos ingeniosos, especialmente los que se pueden realizar con cosas que tenemos todos en casa. Lo más importante es que el truco que traemos en esta ocasión puede salvarte la vida más de una vez si te sientes en peligro y necesitas encerrarte en algún lugar. A lo mejor necesitarás un poco más de seguridad e intimidad en una habitación en un hotel, un servicio público (muchas veces llevan los cerrojos rotos), o alguna otra puerta, ya sea dentro o fuera.

Cualquier tenedor puede servir, pero el mejor será uno que no sea demasiado grueso, pero que tenga los dientes largos. Bien, ¿y ahora qué? Pon el tenedor en el orificio de la puerta. A continuación, coge un marker permanente marca la distancia en los dientes del tenedor. Debajo te presentamos, cómo hacerlo. No es difícil y es el paso necesario para que el cerrojo casero funcione bien.

Ahora coloca el tenedor en el tornillo de banco de la manera presentada debajo. Fíjate en que las marcas que has hecho antes con el permanente se puedan ver justo encima de las placas del tornillo. Ahora utiliza un martillo. Dobla el tenedor delicadamente para que haga los 90 grados de ángulo. Ahora tendrás un tenedor doblado. Es obvio que ya no podrás comer con él, pero el uso que le vas a dar va a ser mucho más interesante.

Ahora usa una vez más el tornillo de banco, pero esta vez vas a cortar la cabeza del tenedor. El efecto final es tener la base y los dientes por separado. Podéis comprobar si la base puede pasar entre los dientes. En nuestro ejemplo encaja perfectamente. Si tienes algún problema con ello, no tienes que tirarlo a la basura y usar otro tenedor. Si la diferencia es pequeña, utiliza una lija con la base para disminuir el grosor.

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Y ahora… ¿cómo usar el cerrojo? Del mismo método que antes marcaste la distancia, ahora inserta los dientes en el orificio de la puerta. Cierra la puerta que quieres mantener segura e inserta la base del tenedor entre los dientes. ¡Qué fácil! ¡Ahora nadie podrá entrar en tu habitación, el aseo público con el cerrojo roto ni ningún otro lugar que quieras!

A nosotros nos encanta aprender trucos ingeniosos, especialmente los que se pueden realizar con cosas que tenemos todos en casa. Lo más importante es que el truco que traemos en esta ocasión puede salvarte la vida más de una vez si te sientes en peligro y necesitas encerrarte en algún lugar. A lo mejor necesitarás un poco más de seguridad e intimidad en una habitación en un hotel, un servicio público (muchas veces llevan los cerrojos rotos), o alguna otra puerta, ya sea dentro o fuera.

Cualquier tenedor puede servir, pero el mejor será uno que no sea demasiado grueso, pero que tenga los dientes largos. Bien, ¿y ahora qué? Pon el tenedor en el orificio de la puerta. A continuación, coge un marker permanente marca la distancia en los dientes del tenedor. Debajo te presentamos, cómo hacerlo. No es difícil y es el paso necesario para que el cerrojo casero funcione bien.

Ahora coloca el tenedor en el tornillo de banco de la manera presentada debajo. Fíjate en que las marcas que has hecho antes con el permanente se puedan ver justo encima de las placas del tornillo. Ahora utiliza un martillo. Dobla el tenedor delicadamente para que haga los 90 grados de ángulo. Ahora tendrás un tenedor doblado. Es obvio que ya no podrás comer con él, pero el uso que le vas a dar va a ser mucho más interesante.

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Ahora usa una vez más el tornillo de banco, pero esta vez vas a cortar la cabeza del tenedor. El efecto final es tener la base y los dientes por separado. Podéis comprobar si la base puede pasar entre los dientes. En nuestro ejemplo encaja perfectamente. Si tienes algún problema con ello, no tienes que tirarlo a la basura y usar otro tenedor. Si la diferencia es pequeña, utiliza una lija con la base para disminuir el grosor.

 

Y ahora… ¿cómo usar el cerrojo? Del mismo método que antes marcaste la distancia, ahora inserta los dientes en el orificio de la puerta. Cierra la puerta que quieres mantener segura e inserta la base del tenedor entre los dientes. ¡Qué fácil! ¡Ahora nadie podrá entrar en tu habitación, el aseo público con el cerrojo roto ni ningún otro lugar que quieras.

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