7 Métodos que te permitirán reparar abolladuras de tu auto en menos tiempo que se suele emplear en los talleres

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Nadie de nosotros podemos negar que alguna vez hemos tenido un incidente mientras manejábamos. Rayones, golpes y abolladuras han sido nuestra peor pesadilla puesto que tendríamos que desembolsar una gran cantidad de dinero para mandarlo a reparar con el experto. ¡Pero no desesperen! Hoy les traemos la solución más rápida y efectiva. ¡Toma nota!

APRENDE CON NOSOTROS DE ESTAS 7 INCREÍBLES TÉCNICAS:

Técnica 1

#1 Émbolo doméstico

La eliminación de las abolladuras básicas a menudo se pueden eliminar con un émbolo o desatascador común, si se hace de la manera adecuada. Este método será más fácil de completar con los bollos de gran tamaño que no contengan agujeros ni pliegues. Puede haber ocasiones en las que la fuerza de la ventosa se mejora si se emplea vaselina. Fija firmemente la boca del émbolo a la carrocería asegurándote de que esté colocada de forma centrada y segura, y sujeta bien el mango antes de darle un tirón con fuerza. Esto debería permitir la recolocación del metal a su lugar original.

#2 Desatascador de abolladuras

Con esta  herramienta queremos poner énfasis en el conjuntos de émbolos y tiradores de la cual contiene de forma disponible en las tiendas de suministros de automóviles creados específicamente para eliminar abolladuras. Por lo general te permite extraer el aire manualmente para crear un sello hermético. ¡No necesitarás de tanto trabajo ni esfuerzo para eliminarlo!

#3 Kit de reparación de bollos

Este increíble kit se puede adquirir en las tiendas de autos y ferreterías. Para utilizarlo, tendrás que perforar un pequeño agujero en el centro del bollo para tirar de la carrocería a su lugar de nuevo. Asegúrate de hacer el orificio cuidadosamente para no empujar la broca más de lo necesario; No lo hagas más grande de lo que debe ser. Coloca el cable de la herramienta dentro del agujero y asegúralo para que puedas extraerlo y colocarlo en su posición original. Una vez lo hayas hecho, tendrás que reparar el agujero con el relleno y la pintura apropiados.

#4 Un mazo de goma

Si tienes acceso a la parte trasera de la carrocería que ha sufrido la abolladura, un mazo de goma puede ser un método bastante útil para eliminar el daño. En los bollos más grandes que aparecen en ciertas zonas, como el capó, debes utilizar cuidadosamente el mazo en el revés del mismo para colocar de nuevo el metal en su lugar. Para evitar que el lugar sufra demasiado durante la reparación, no dudes en realizar el proceso de manera gradual, comprobando continuamente el progreso.

#5 Un martillo

Un martillo estándar de metal también se puede utilizar en el proceso de eliminación de abolladuras de coche, específicamente para las más pequeñas e irregulares. El martillo se debe emplear en el reverso del panel de la carrocería para forzar al metal a que vuelva a su posición original. Asimismo, la cabeza de la herramienta debería ser redondeada, y no está de más cubrirla con tela para evitar algún tipo de daño innecesario que pueda salir caro.

#6 Agua fría y caliente

Este método es bastante útil si se hace de la manera correcta. El truco está en que debes usar el agua lo más caliente posible, y por otro lado, lo más fría posible. Para esto debes hervir agua y llevarla cerca del auto (en caso de que no tengas termo portátil o garaje) y lo mismo con la otra. Primero debes rociar por toda la abolladura el agua caliente, asegurándote de que pasa bien por la zona, y acto seguido, hacer lo mismo con el agua fría. Es muy fácil, pero si no te ha quedado claro, aquí te dejaremos un vídeo demostrativo donde podrás verlo sin problemas.

#7 Aire comprimido y secador

Esto ofrece unos resultados maravillosos, pero se debe realizar varias veces para que las abolladuras queden totalmente eliminadas. Primero debes calentar el área afectada con un secador a temperatura máxima durante de 3 a 5 minutos, asegurándote de moverlo todo el rato para no dañar la pintura. Acto seguido, agarra un bote de aire comprimido (colócalo del revés para que salga a más presión) y rocía sin parar la zona durante 10 segundos seguidos. Seca la superficie con un trapo y vuelve a repetir el proceso las veces que sean necesarias; También puedes ayudarte de unos golpecitos suaves. No te pierdas el vídeo donde podrás ver el método en acción.

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